Si estás pensando en ampliar el equipo y has mirado un contrato con un salario bruto de 30.000 euros al año, es probable que te hayas quedado solo con esa cifra. Pero eso no es lo que le cuesta a tu empresa ese trabajador. Lo que pagas tú como empresario es bastante más, y entenderlo bien marca la diferencia entre tomar una decisión de contratación con criterio o lanzarte a ciegas.
En Romero Martínez Asesores explicamos cuánto cuesta contratar un trabajador con un salario bruto de 30.000 euros, qué conceptos incluye ese coste, cómo calcular el coste empresa trabajador paso a paso, y qué factores pueden hacer que esa cifra suba o baje.
Qué diferencia hay entre el salario bruto y el coste empresa
Cuando hablas con un candidato y acordáis un salario bruto de 30.000 euros al año, eso es lo que aparece en el contrato. Pero ese importe incluye solo una parte de lo que pagas tú como empresa. La otra parte (la que muchos empresarios no tienen del todo clara) son las cotizaciones a cargo de la empresa a la Seguridad Social.
La diferencia entre salario bruto y coste empresa es, precisamente, esa suma de cotizaciones. El trabajador también cotiza a la Seguridad Social, pero su parte ya está incluida dentro del bruto; la tuya, como empresa, se suma por encima.
Dicho de otra manera:
Coste total para la empresa = salario bruto + cotizaciones a cargo del empresario
Cuando calculas bien esa ecuación, el resultado suele sorprender a muchos propietarios de empresas.
Qué paga la empresa a la Seguridad Social por un trabajador
Las cotizaciones a cargo de la empresa se calculan aplicando una serie de porcentajes sobre la base de cotización, que en la mayoría de los casos equivale al salario bruto del trabajador. Estos son los conceptos principales para un contrato indefinido a jornada completa:
| Concepto | Porcentaje empresa (2025) |
|---|---|
| Contingencias comunes | 23,60 % |
| Contingencias profesionales (AT/EP) | 3,50 % |
| Desempleo (contrato indefinido) | 5,50 % |
| FOGASA | 0,20 % |
| Formación profesional | 0,60 % |
| Total aproximado | 33,40 % |
Las contingencias comunes cubren la pensión de jubilación del trabajador, las bajas por enfermedad común, la maternidad y la paternidad. Las contingencias profesionales cubren los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. El desempleo es la parte que financia la prestación por paro si el trabajador es despedido en el futuro. El FOGASA garantiza que el trabajador cobra si la empresa llega a una situación de insolvencia. Y la partida de formación profesional financia la formación continua del sector.
Es importante señalar que el porcentaje de contingencias profesionales puede variar según la actividad de tu empresa, ya que cada código CNAE tiene su propia tabla. Para un contrato temporal, el porcentaje de desempleo sube al 6,70 %, lo que encarece la contratación respecto a un indefinido.
Cómo calcular el coste empresa de un trabajador de 30.000 € brutos
Vamos con el cálculo concreto. Tomamos un trabajador con 30.000 euros de salario bruto anual, contrato indefinido, y aplicamos los porcentajes del apartado anterior:
| Concepto | Cálculo | Importe |
|---|---|---|
| Salario bruto anual | — | 30.000 € |
| Contingencias comunes (23,60 %) | 30.000 × 0,236 | 7.080 € |
| Contingencias profesionales (3,50 %) | 30.000 × 0,035 | 1.050 € |
| Desempleo (5,50 %) | 30.000 × 0,055 | 1.650 € |
| FOGASA (0,20 %) | 30.000 × 0,002 | 60 € |
| Formación profesional (0,60 %) | 30.000 × 0,006 | 180 € |
| Total cotizaciones empresa | — | 10.020 € |
| Coste total empresa anual | — | 40.020 € |
El coste empresarial de ese trabajador ronda los 40.000 euros anuales, es decir, un 33 % más que el salario bruto pactado. Dicho de otro modo: por cada 100 euros de salario bruto, la empresa paga aproximadamente 133 euros en total.
En términos mensuales, si el salario bruto se paga en 12 mensualidades iguales, el coste mensual para la empresa es de unos 3.335 euros al mes en los meses sin extra. En los meses en los que se devenga paga extra, ese importe sube. Si el contrato contempla 14 pagas, el cálculo de cotizaciones se ajusta a la distribución real de las pagas, pero el total anual es equivalente.
Qué otros costes debes tener en cuenta al contratar
El cálculo de costes laborales no termina con las cotizaciones a la Seguridad Social. Hay otros conceptos que forman parte del coste real de incorporar un empleado a tu empresa y que conviene tener presentes:
Indemnizaciones potenciales. En un contrato indefinido, si en el futuro hay un despido procedente, la indemnización es de 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades. Si el despido es improcedente, sube a 33 días por año con un máximo de 24 mensualidades. No es un coste inmediato, pero es un pasivo laboral que existe desde el primer día.
Costes de selección y onboarding. El tiempo que dedica tu equipo a entrevistar candidatos, la adaptación del nuevo empleado durante los primeros meses y la formación inicial tienen un coste real, aunque no aparezca en ninguna nómina.
Medios materiales. Puesto de trabajo, equipamiento informático, herramientas específicas del sector. En una clínica dental o un taller mecánico, este coste puede ser relevante.
Absentismo y sustituciones. Las bajas por enfermedad común generan costes durante los primeros tres días a cargo de la empresa (sin prestación de la Seguridad Social). A partir del cuarto día, el trabajador pasa a cobrar una prestación, pero puede que necesites una sustitución.
Factores que hacen variar el coste laboral de un empleado
El coste de contratar a un trabajador no es siempre el mismo para todas las empresas ni para todos los perfiles. Hay varios factores que lo modifican:
El convenio colectivo aplicable. Tu sector tiene un convenio que puede fijar salarios mínimos por encima del Salario Mínimo Interprofesional, establecer pagas extras obligatorias, días de vacaciones adicionales u otros beneficios. El convenio es de obligado cumplimiento y define el suelo de lo que puedes pagar, no el techo.
El tipo de contrato. Como hemos visto, los costes laborales de un contrato temporal son algo más altos que los de uno indefinido, principalmente porque el porcentaje de cotización por desempleo es mayor. Además, los contratos temporales tienen restricciones legales que conviene conocer antes de usarlos.
Las bonificaciones y reducciones de cuotas. Existen bonificaciones a la contratación para determinados colectivos: personas en paro de larga duración, jóvenes menores de 30 años, mayores de 45, trabajadores con discapacidad, entre otros. Estas bonificaciones reducen la cuota empresarial a la Seguridad Social y, por tanto, el coste que paga un empresario por un trabajador puede ser inferior en esos casos. Tu asesoría laboral puede informarte de cuáles aplican a tu situación concreta.
La jornada parcial. Si el contrato es a tiempo parcial, la base de cotización se calcula de forma proporcional, lo que reduce el coste total. Sin embargo, hay reglas específicas sobre la cotización de contratos a tiempo parcial que es importante aplicar correctamente.
El sector de actividad. El porcentaje de cotización por contingencias profesionales varía según el código CNAE de tu empresa. Los sectores con mayor riesgo laboral tienen tipos más altos. Si tu empresa es un taller de chapa y pintura, una ferretería o una empresa de instalaciones eléctricas, este porcentaje puede diferir del ejemplo que hemos usado.
Cómo saber si una contratación es rentable para tu empresa
Saber cuánto le cuesta a una empresa un trabajador es el punto de partida, pero la decisión de contratar debería ir un paso más allá: ¿esa persona genera para tu empresa más valor del que cuesta?
La respuesta depende de muchos factores: el volumen de trabajo que absorbe, los ingresos que genera directamente, la productividad que aporta al equipo o el tiempo que libera en ti para centrarte en lo que realmente hace crecer el negocio.
No hay una fórmula universal, pero sí una pregunta concreta que vale la pena hacerse antes de firmar un contrato: ¿cuánto tiempo de trabajo cualificado está absorbiendo hoy tu empresa sin cobertura suficiente?
Si quieres tener esta información de forma estructurada antes de contratar, el análisis de viabilidad previo puede ayudarte. Te explicamos cómo hacerlo en nuestro artículo sobre qué es un plan de viabilidad y para qué sirve.
Contrata con números claros y tranquilidad
En Romero Martínez Asesores, asesoría laboral en Sevilla, calculamos el coste real de cualquier incorporación antes de que firmes nada, revisamos el convenio que aplica a tu empresa, te informamos de las bonificaciones a las que tienes derecho y nos aseguramos de que la contratación esté hecha correctamente desde el primer día.
Más de 20 años trabajando con empresas de Sevilla y La Puebla del Río nos han enseñado que las malas decisiones de contratación casi siempre tienen el mismo origen: no tener los números claros desde el principio.
Si estás pensando en contratar y quieres saber exactamente lo que te va a costar, en Romero Martínez Asesores podemos ayudarte a hacerlo con claridad y tranquilidad. Contacta con nosotros.
Preguntas frecuentes sobre el coste de contratar un trabajador
Con un salario bruto de 30.000 euros anuales y un contrato indefinido, el coste total para la empresa ronda los 40.000 euros al año. La diferencia (unos 10.000 euros) corresponde a las cotizaciones a la Seguridad Social a cargo del empresario: contingencias comunes, desempleo, contingencias profesionales, FOGASA y formación profesional.
En un contrato indefinido a jornada completa, el porcentaje total de cotizaciones a cargo de la empresa es aproximadamente del 33,40 %. El componente mayor es el de contingencias comunes, que supone el 23,60 % de la base de cotización.
Se parte del salario bruto y se aplican los porcentajes de cotización a cargo de la empresa sobre la base de cotización. El resultado es la suma del salario bruto más esas cotizaciones. El coste total suele oscilar entre el 25 % y el 40 % más que el salario bruto, dependiendo del tipo de contrato y del sector.
Sí. El porcentaje de cotización por desempleo es más alto en los contratos temporales (6,70 %) que en los indefinidos (5,50 %), lo que encarece ligeramente el coste. Además, los contratos temporales tienen restricciones legales más estrictas desde la reforma laboral de 2022.
Sí. Hay bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social para la contratación de determinados colectivos: personas en paro de larga duración, jóvenes, mayores de 45 años, personas con discapacidad, entre otros. El importe y las condiciones varían según el perfil del trabajador y el tipo de contrato. Consulta con tu asesoría laboral para saber cuáles aplican en tu caso.
La base de cotización es el importe sobre el que se calculan las cuotas a la Seguridad Social. En la mayoría de los casos equivale al salario bruto del trabajador, aunque hay límites mínimos y máximos que varían cada año. Los complementos salariales y las horas extraordinarias también pueden afectar a su cálculo.
No. El autónomo cotiza por su propia cuenta según la cuota de autónomos (que desde 2023 es variable en función de los rendimientos netos). Cuando contrata a empleados, pasa a abonar también las cotizaciones de empresa por esos trabajadores, igual que cualquier otra empresa.




